DIOS
NO HABITA EN TEMPLOS HECHOS POR LAS MANOS DE LOS HOMBRES.
La
mayoría de gente cree que Dios habita en templos hechos por los hombres, y
hacen grandes romerías y sacrificios para llegar a ellos, pero, la biblia dice
lo contrario. Veamos. Hechos 17 :24. «El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es
Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos
humanas, (Versión Católica Jerusalén).
Dios nuevamente confirma que no habita en casa
hecha por las manos de los hombres y explica que por el contrario que el cielo
es su trono y la tierra es donde él pone sus pies. Dios no puede habitar en una
edificación de cuatro paredes, cuando él explica que ha hecho todo con sus
propias manos. Veamos: Hechos 7:48 al 51. Aunque
el Altísimo no habita en casas hechas por mano de hombre como dice el profeta:
El cielo es mi trono y la tierra el escabel de mis pies. Dice el Señor: ¿Qué
Casa me edificaréis? O ¿cuál será el lugar de mi descanso? ¿Es que no ha hecho mi mano todas estas cosas?
«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! ¡Vosotros siempre
resistís al Espíritu Santo! ¡Como vuestros padres, así vosotros!
(Versión Católica Jerusalén). Hermanos: Favor de notar que en la parte final
del versículo, Dios nos llama la atención al decir que somos necios, duros de
corazón y de oídos, porque los humanos resistimos al Espíritu Santo al
conducirnos equivocadamente y continuar persiguiendo los templos mundanos. En
otras palabras, las personas que continúan haciendo romerías y visitas a
templos idolátricos y mundanos, se resisten a recibir al Espíritu Santo.
Un verdadero
cristiano no debe de tomar como pretexto que los ídolos en los templos son arte
y cultura y de esa manera poder robar y vender estos objetos, y decir que lo
hace porque odia a los ídolos. Veamos: romanos 2:22 Si dices que no se debe cometer adulterio,
¿por qué lo cometes? Si odias a los ídolos, ¿por qué robas las riquezas de sus
templos? (Versión Católica Jerusalén).
La construcción de Templos e ídolos no solo son
un negocio mundano, sino es parte de la industria obrera para decir que ellos
fabrican la casa de Dios y lo hacen según ellos como una profesión que es digna
de crédito delante de los hombres. Tomar a Dios como medio de negocio y sobrevivencia
es uno se los mayores pecados cometidos por los hombres. Veamos: Hechos 19:24 al 28. Cierto platero, llamado Demetrio, que
labraba en plata templetes de Artemisa y proporcionaba no pocas ganancias a los
artífices, reunió a éstos y también a los obreros de este ramo y les dijo:
«Compañeros, vosotros sabéis que a esta industria debemos el bienestar; pero estáis viendo y oyendo decir que no
solamente en Éfeso, sino en casi toda el Asia, ese Pablo persuade y aparta a
mucha gente, diciendo que no son dioses los que se fabrican con las manos. Y esto no solamente trae el peligro de que
nuestra profesión caiga en descrédito, sino también de que el templo de la gran
diosa Artemisa sea tenido en nada y venga a ser despojada de su grandeza
aquella a quien adora toda el Asia y toda la tierra.». Al oír esto, llenos de
furor se pusieron a gritar: «¡Grande es la Artemisa de los efesios!»
(Versión Católica Jerusalén).
Actualmente, ni los templos, ni los ídolos, ni
las fiestas patronales o cofradías, salvan al ser humano. Solamente, la obediencia
a la Palabra de Dios a través de Cristo salva el alma. Veamos: Jeremías 3:23. Realmente de nada sirven los templos en las
lomas y las fiestas en los montes. Sólo Yavé, nuestro Dios es quien salva a
Israel. (Versión BL 95). En resumen Hermanos: La iglesia de Cristo
actual, no es el edificio de cuatro paredes, sino, es la constitución y
congregación de los cristianos, quiénes a su vez somos el templo del Espíritu
Santo. En la dispensación actual de la Gracia, ni siquiera en el templo de
Jerusalén habita Dios y menos en otros templos.
DIOS BENDIGA SU VIDA. AMEN.
